Explotación animal: Entretenimiento y diversión a costa de los animales

PARQUES ZOOLÓGICOS

consecuencias de usar a los animales para entretenimiento humano
Tigre estresado encerrado en zoológico

La existencia de los zoológicos se justifica mediante tres premisas: educación, conservación e investigación, pero la mayoría de ellos no respetan ninguno de los tres pilares.

  • Educación: Muchos zoológicos no tienen programas educativos ni paneles informativos. Es más, normalmente su pilar de “educación” se justifica mediante espectáculos o exhibiciones; shows que conllevan habilidades impropias de la naturaleza del animal, adiestramientos negativos y la explicación de datos relacionados con conductas en estado de cautividad. Otra de las maneras en las que los zoológicos justifican sus métodos de educación es mediante las interacciones. En ellas no se tiene en cuenta que, en general, uno de los instintos de los animales es huir de los que consideran su depredador y, para cualquier animal el ser humano es su depredador. Al no poder huir los animales se estresan y acaban desarrollando problemas como los que os expondremos a lo largo del artículo.

  • Conservación: El objetivo de la conservación es lograr una población suficiente como para que la especie sea autosuficiente, manteniendo el 90% de su genética natural y reinsertarla en su hábitat de origen. Actualmente, no hay zoo que reinserte a sus animales, únicamente los coleccionan para atraer a la gente.

  • Investigación: No pueden hacerse investigaciones sobre animales cuando éstos no viven en su hábitat natural. El ser humano está modificando, directa e indirectamente, su naturaleza, especialmente, al privarlos de su entorno de origen en el que desarrollaría sus conductas naturales.

En la gran mayoría de zoos, los animales viven en instalaciones pequeñas y en pésimas condiciones. Por mucho que se adapten los espacios jamás serán idénticos a la realidad del animal, por lo que nunca podrá desarrollar su verdadera naturaleza, como conductas de caza, reproductivas o de relaciones sociales . Por este motivo su salud física, cognitiva y emocional estará siempre comprometida. Actualmente, los animales que viven en zoos tienen los siguientes problemas:

  • Alimentación: se dan casos de vómitos frecuentes, ingestión del vómito y regurgitación.

  • Coprofagia: jugar y/o comerse los excrementos.

  • Agresividad: Agresiones fuertes y frecuentes hacia otros individuos, objetos o hacia uno mismo.

  • Apatía: Falta de reacción hacia estímulos, como consecuencia de tener a un individuo, cuya especie es social, aislado.

  • Estereotipias: Comportamientos repetitivos y compulsivos sin objetivo específico. Por ejemplo: el balanceo lateral de los elefantes, el ir de un lado a otro de la jaula de los felinos, el chupar y morder los barrotes o las paredes de los camellos o jirafas.

CIRCOS Y ESPECTÁCULOS

La historia de los circos se remonta a civilizaciones antiguas. Durante años los animales han formado parte del espectáculo de los circos, donde son disfrazados, caricaturizados, ridiculizados, subyugados y transformados en "animales artistas".

Entre los principales problemas con los que se encuentran los animales está:

  • Traslado: La naturaleza nómada de los circos imposibilita ofrecer entornos y grupos sociales adecuados para los animales, obligándolos a vivir en pequeñas jaulas y remolques, encadenados y viajando constantemente. El circo es itinerante por lo que no disponen de unas instalaciones fijas que puedan adaptarse mínimamente a sus necesidades. Sólo salen de ellas para actuar.

  • Adiestramiento: Los animales en los circos son obligados a actuar y adoptar posturas impropias de su especie y su fisiología. Esto provoca graves problemas como respuestas fisiológicas al estrés, trastornos emocionales y físicos, comportamientos anormales, problemas de salud, etc.

El adiestramiento al que son sometidos los animales suelen ser negativos, es decir, se recurre a técnicas violentas o abusivas (como la separación prematura de madres y crías), así como uso de herramientas para que sea posible controlarlos como palos en la manga, ganchos con flores, picas eléctricas ocultas, látigos que parecen inofensivos, etc. Todo ello acompañado de palabras clave y gestos que ponen en alerta al animal y le recuerdan cómo debe comportarse y qué le pasará si no obedece a el domador de circo.

Hay casos en los que, para poder hacer espectáculos y habilidades, los animales son sedados o les mutilan alguna parte del cuerpo.

En la pista los animales son tratadas como bestias dominadas por el hombre, supuestamente superior a ellas, y obligadas a realizar todo tipo de acrobacias que éste les ordene.

Los animales más utilizados en los circos son elefantes, tigres y leones, hipopótamos y jirafas. Todos ellos suelen haber sido cazados de su hábitat, especialmente los elefantes ya que, en estado de cautividad, la probabilidad de que se reproduzcan es realmente baja o nula.


APUESTAS DEPORTIVAS

A nivel deportivo se realizan actos como carreras de caballos y perros y peleas de perros y gallos.

En todos y cada uno de esos casos, los animales viven en condiciones deplorables, en jaulas muy pequeñas, sin prácticamente acceso a agua y comida y sin contacto social con los de su especie. Además, tanto en carreras como en peleas, los animales acaban sufriendo heridas o lesiones ante las cuales no hay un apoyo veterinario. Concretamente, si las lesiones implican que el animal ya no puede competir, éste acaba por ser asesinado, en vez de curado.

Para poder ganar las apuestas, los animales son maltratados, drogados y adiestrados recurriendo a métodos agresivos. Añadir, además, que en gran parte de las ocasiones, por estética, a los animales se les mutilan ciertas partes del cuerpo como, por ejemplo, las orejas.

Finalmente, todos los animales que forman parte de este tipo de competiciones deportivas, una vez dejan de “servir” para el fin del humano, son asesinados de manera cruel e irrespetuosa.


CAZA DEPORTIVA

Tristemente, la caza se justifica como una "herramienta de gestión y conservación del Medio Ambiente", por lo que administraciones públicas la apoyan económicamente. La realidad es que la caza es una industria, con grandes privilegios y beneficios económicos.


Se puede cazar aproximadamente en el 80% del territorio español

y en el 97% del territorio catalán.


La caza, no solo atenta contra la vida del animal cazado, sino que desajusta el ecosistema y, en el 99% de las ocasiones, alcanza a animales que no son objetivo, entre ellos, los humanos. Otra de las consecuencias de la caza es la contaminación de los ríos por los restos de plomo que se encuentran por todo el territorio natural y por la construcción de espacios.

Sorp