Enemigos de tu perro y gato en primavera


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Con la primavera llega el inicio del calorcito y se hace de noche más tarde y es por ello que las actividades que compartimos con nuestros animales, aumentan. Hacemos más visitas a la montaña o playa, alargamos los paseos y dejamos las ventanas abiertas por más tiempo. Pero todo eso también tiene su lado negativo y, para que podáis seguir disfrutando de todo ello, os explicamos los peligros con los que se puede encontrar vuestro animal: prevención, síntomas y soluciones.


ESPIGA


Prevención

  • Evitar zonas con espigas: los bosques, campos y parques suelen tener espigas ya que es una planta invasiva y sus semillas se esparcen con mucha facilidad.

  • Revisión completa del cuerpo del perro: mirar de manera exhaustiva todas las partes del cuerpo de tu perro, especialmente, las patas (entre los dedos), las axilas, las orejas y la nariz. En caso que tu perro tenga el pelaje largo, por capas, apartar bien los mechones entre sí. Inspeccionarlos como si estuvierais buscando garrapatas o pulgas.

  • Peinar al perro tras los paseos: otra de las maneras que nos ayudará a comprobar y sacar las espigas del pelo de tu perro es peinarlo cuando volváis del paseo.


Signos de alarma


Las espigas tienen sus preferencias a la hora de clavarse, por lo que, tenéis que poder identificar diferentes signos que te informan que están presentes en el cuerpo del perro.


Tronco o patas: Los perros que tienen clavadas espigas en las patas u otras partes del tronco suelen mostrarse más nerviosos, cojean y están constantemente rascándose o lamiéndose la zona donde está la espiga clavada. El dolor los lleva a estar apáticos y con pocas ganas de interaccionar. Como bien sabéis, el cuerpo es muy inteligente y, cuando nota un cuerpo extraño (en este caso la espiga), trata de proteger al individuo creando capas sobre él. Es por ello que, otro de los indicativos que informan de la presencia de una espiga es un bulto en la zona donde ésta está clavada.


Orejas: Si tu perro está constantemente rascándose las orejas o sacudiéndose, probablemente es porque se le haya clavado una espiga en ellas. Es un dolor muy intenso y molesto, por lo que puede llevar al perro a hacerse heridas en el intento de expulsar ese cuerpo extraño.


Ojos: Las espigas suelen clavarse en los párpados y llevan al perro a rascarse la zona de una manera más persistente. Como en los casos anteriores, el dolor es muy elevado y pueden causar la pérdida de este órgano tan importante. Además del rascado, también muestran torpeza y lentitud al andar y tienen pequeños accidentes como el tropezar o chocarse con objetos.


Nariz: Esta es una de las opciones más problemáticas que puede darse. La espiga se clava dentro de los conductos nasales provocando constantes estornudos, moqueo e, incluso, sangrado. Concretamente, con Boxi es lo que vivimos y el agobio que siente el perro es muy alto.


Solución:

espigas se introducen nariz perro

Acude SIEMPRE a tu veterinario. En algunos artículos te aconsejan que seas tú mismo quién extraiga la espiga con pinzas esterilizadas. Nosotros te recomendamos lo contrario pues, en gran parte de las ocasiones, no se extrae por completo la espiga y eso conllevará problemas para el bienestar de tu perro. Tras la extracción, os recomendamos un tratamiento natural infalible: limpiar varias veces al día la zona con agua de mar y aloe vera; la primera actuará como desinfectante y el segundo como cicatrizante y regenerador de la piel.


PROCESIONARIA


Es una oruga cuyos pelos generan una dermatitis tóxico-irritativa en los animales que entran en contacto, no sólo con ella, sino también con los nidos de éstas. La zona afectada no sólo se irrita sino que, si no se atiende a tiempo, puede desembocar en necrosis e, incluso, derivar en la muerte del animal.

Prevención


La mejor prevención es evitar las zonas en las que hay pinos ya que suelen ser los árboles que escogen para hacer sus nidos. Entre febrero y abril elimina los nidos que puedan haber en tu domicilio o habla con el ayuntamiento para que sanee la zona en caso de haber avistado alguno.

Sintomas

El primer síntoma que se observará es nerviosismo y tendencia a rascarse la zona afectada. En el caso de que ésta sea la boca, también aparecerá hipersalivación y degluciones constantes e, incluso, vómitos, en caso de que haya ingerido alguna.

La evolución a los siguientes síntomas aparecerán rápidamente y estos serán una importante inflamación de la zona afectada que podría derivar en dificultad de respiración, hipertermia, convulsiones, coagulación intravascular y la muerte. Una vez tratado el animal, suele haber una muy buena respuesta y las secuelas dependerán de la evolución de la necrosis previa al tratamiento.

Solución:


procesionarias van en fila

Si tu animal ha entrado en contacto es importante que NO frotes la zona afectada porque partirías los pelos y liberarías más toxinas. Lava la zona con agua caliente, con vinagre o con jabón para desactivar la toxina y acude de inmediato al veterinario para que puedan administrarle el tratamiento. Según la afectación y si existe necrosis el veterinario o veterinaria optará por amputar la zona.



FLEBOTOMO


Es un mosquito infectado que, con su picadura, transmite a la víctima la tan temida Leishmaniasis. Ésta puede afectar a animales y personas y, actualmente se consideran endémica en muchos países como, por ejemplo, España.

Tipos

  • La leishmaniasis cutánea. Este tipo afecta a la piel y a las membranas mucosas.

  • La leishmaniasis visceral. Afecta a todo el cuerpo, especialmente a los órganos y suele desarrollarse entre dos y ocho meses después de la picadura del flebótomo. Normalmente, no muestra afectaciones en la piel, pero sus consecuencias pueden llegar a ser mortales ya que el parásito ataca al sistema inmunitario imposibilitando al animal a combatir la enfermedad.

Prevención


Actualmente, no existe ningún producto que pueda asegurarte al 100% que tu animal no se contagiará de este parásito, pero sí existen remedios que pueden ahuyentar al mosquito para, así evitar que entre en contacto con él.

  1. Repelentes: en forma de spray, pipeta, aerosol, collar…Son productos compuestos por unos ingredientes que repelen el mosquito.

  2. Vacuna contra la Leishmania :Esta vacuna puede hacerse a partir de los seis meses de edad del animal. Es importante tener en cuenta que puede tener efectos secundarios, por lo que sería interesante que tu veterinario/a te los explique. La vacuna no evita el contacto con el mosquito pero reduce el riesgo de la progresión de la enfermedad. Sólo pueden vacunarse aquellos que hayan dado negativo al test y no garantiza al 100% que el animal no vaya a contagiarse, por lo que es importante que se sigan tomando medidas que repelan al mosquito.

  3. Leishguard: Es un fármaco cuyo principio activo es la Domperidona, cuya función es estimular la respuesta inmune específica para luchar contra el parásito.


Sintomas


Dependen mucho del tipo de Leishmania que el animal tenga. Si es del tipo cutáneo, las primeras evidencias serán dermatológicas, en el caso visceral, pueden ocasionarse sangrados por nariz, estornudos muy frecuentes y diarreas esporádicas… Otros síntomas podrían ser:

perro enfermo de Leishmania
  • Apatía.

  • Fiebre.

  • Lagrimeo y/o párpados inflamados.

  • Cojera sin causa aparente.

  • Crecimiento desproporcionado de las uñas (Onicogrifosis).

  • Ganglios inflamados/aumentados.

  • Alopecia característica (calvas, úlceras) en zonas determinadas del cuerpo, como orejas, alrededor de los ojos.

  • Delgadez y pérdida de peso sin motivo.


Es una patología cuya expresión varía según el animal, por lo que, si ves conductas o aspectos que puedan activarte una alarma, haz rápidamente un test serológico en tu veterinario/a. Cuanto antes se actúe contra el parásito, mayor probabilidad de éxito se tendrá.


Tratamiento


En este caso el poder hacer un abordaje holístico, así como integrativo, es de vital importancia. No únicamente hablamos de unos productos farmacológicos específicos (Alopurinol, Glucantime…), sino que lo ideal sería que el tratamiento fuese acompañado de una alimentación natural específica (aumento del sistema inmunológico, respuesta positiva a la composición de la sangre…) y de un apoyo con medicina natural (aloe vera para potenciar la óptima absorción y uso del tratamiento, equinácea para reforzar el sistema inmune, Traumeel para reducir inflamaciones y equilibrar el sistema…).



GARRAPATAS Y PULGAS


Estos son los parásitos externos más conocidos por los responsables de perros y gatos. Aunque son pequeños, son todo un peligro para los animales puesto que pueden no sólo generarle heridas, sino que también les pueden transmitir enfermedades que pueden llegar, incluso, a generarles la muerte. Otro de los motivos por los que es importante hacer una mucha prevención frente a estos parásitos es porque también pueden picar y afectar a la salud de las personas.


Prevención


La prevención más eficaz es realizar tratamientos periódicos y específicos para estos parásitos. Actualmente, es muy alta la variedad de antiparasitarios que protegerán a los animales de estos enemigos. Cabe destacar que hay productos mejores que otros pero la gran mayoría de ellos pueden conllevar efectos secundarios en tu animal. Es por ello que, dentro de la medida de lo posible, escoge productos naturales o aquellos que tu veterinario o veterinaria te recomiende.


Por otro lado, también hacerte saber que hay opciones caseras y naturales para prevenir a estos parásitos. En el siguiente enlace podrás ver un listado de tratamientos que podrás hacer fácilmente en casa. Finalmente, también te recomendamos inspeccionar el cuerpo de tu animal, sobre todo, si habéis disfrutado de un buen paseo o excursión por zonas con vegetación. Las partes del cuerpo preferidas de estos parásitos suelen ser el cuello, la zona trasera de las orejas y en las ingles y axilas.


Sintomas


Los síntomas más comunes son el rascado persistente y la irritación de la piel en zonas específicas. Aun así también puedes ver alguno de los siguientes:

garrapata enganchada a un perro

  • Presencia de heces de pulgas en el pelaje.

  • Letargo.

  • Inflamación de los ganglios linfáticos.

  • Cojera

  • Pérdida del apetito.

  • Heridas y eccemas en la piel.

  • Fiebre




Tratamiento


En el caso de las garrapatas, lo más importante es extraerlas pero tienes que hacerlo con mucho cuidado ya que, si dejas algún resto incrustado del parásito en el cuerpo de tu animal, puede conllevar consecuencias nefastas. Para eliminarlas correctamente puedes hacer uso de herramientas creadas para este fin o hacerlo de manera casera. Para ello deberás ahogar, en primer lugar, al parásito en aceite de oliva. Después, coge la garrapata lo más cerca posible de la boca y tira muy suavemente. Nunca lo hagas de manera brusca ni tampoco hagas tironcitos o retrocesos. Una vez la hayas separado de la piel de tu animal, comprueba que llevas contigo todo el cuerpo del parásito y asegúrate de matarla.


Finalmente, desinfecta la herida de tu animal. Para hacerlo puedes limpiar la zona con agua de mar pura y aplicarle después un poco de aceite de coco. Para acabar, ponle un poco de aloe vera puro para acelerar la regeneración de la piel. En los días posteriores repite la limpieza de la herida, observa la conducta del animal y ve tomándole la temperatura para saber que no hay infección interna. Puedes aprovechar también para ir al veterinario y que le hagan una revisión.



DERMATITIS POR UN SECADO INCORRECTO O POR HONGOS


Si tu animal va a bañarse a ríos o playas puede no secarse correctamente o contagiarse de hongos de la zona o de otro animal. Es por ello que empezará a rascarse compulsivamente, provocándose irritaciones, enrojecimiento e incluso pequeñas heridas de arañazo.


Prevención


Para prevenir la dermatitis lo que te recomendamos es, por un lado, asegúrate de que el animal ha quedado perfectamente seco y, por otro, en los días posteriores vigilar el tono de su piel y su comportamiento. Las zonas afectadas en este tipo de dermatitis suelen ser el abdomen, la cara, las patas, las axilas y las ingles.


Sintomas


Como sucede con las pulgas y las garrapatas el signo de alerta más evidente será el rascado constante e irritación de ciertas zonas de la piel. Otros síntomas que deberán preocuparnos son:

  • Aparición de granos o pústulas

  • Sequedad

  • Oscurecimiento de la zona afectada.


Tratamiento

El tratamiento que suele recomendar el veterinario/a suele basarse en productos que calman los picores de tu animal, aunque también puedes ayudarle con geles con propiedades antibacteriales e hidratantes. Es importante diferenciar el motivo que ha generado la dermatitis ya que, si es por hongos y se le aplica geles de aloe vera, por ejemplo, estarías ofreciéndole al hongo la mejor de las condiciones para facilitarles la extensión. En caso de ser irritación por mal secado, productos como el agua de mar ayuda a limpiar la zona para, posteriormente, aplicar aloe vera que ayudará a promover la regeneración de la zona.


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