Te contamos el final feliz de la gatita Freya



Ella es Freya, una preciosa gatita atigrada que con sólo 4 meses conoció la peor parte del ser humano al ser abandonada a su suerte en una zona industrial.


Llegó con mucha tristeza y estrés al no entender qué estaba pasando, pero poco tardó en perdonar y hacer un reset confiando en el equipo.


A día de hoy disfruta de una segunda oportunidad muy especial pues, según nos cuenta su adoptante, son almas gemelas destinadas a encontrarse. Precisamente, una de las frases que nos dijo y que nos encantó fue:


"Estamos muy felices las dos, es lo mejor que he hecho en mi vida, la mejor decisión que he tomado. Ahora, no puedo imaginarme mi vida sin ella"


Siempre dicen que las segundas partes no son buenas, pero aquí están las dos, rompiendo esquemas y desmintiendo afirmaciones.


Dulce y larga vida juntas 🥰


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